sábado, diciembre 05, 2009

La felicidad, meta del humanismo

Bután, un país en donde la riqueza no se mide en dinero, sino en Felicidad
Lunes 31 Marzo, 2008 · 30 comentarios


En Bután, una pequeña y montañosa nación budista del sur de Asia, localizada en la cordillera del Himalaya entre India y China, con unos 2 millones de habitantes, la felicidad es la riqueza que se mide. En efecto, se trata de un país, en donde la riqueza no es medida por las pertenencias o el oro que una persona pueda tener, sino más bien por el grado de felicidad de la misma.

De hecho, en este país, el Producto Interno Bruto (PIB) que se maneja en todos los países de manera internacional, es reemplazado por la Felicidad Nacional Bruta (FNB). Y es que hace varios años, el rey de Bhután, Jigme Singye Wangchuck, comenzó a aplicar esta idea que ya está en funcionamiento, y de la cual han creado una comisión nacional para cuantificar la Felicidad Bruta del País.

Karma Tshiteem, encargado de la Comisión que maneja las estadísticas de la Felicidad de la Nación, dice que la Felicidad Nacional Bruta se medirá en los siguientes factores: bienestar psicológico, salud, educación, buen gobierno, vitalidad de la comunidad y diversidad ecológica; esto, luego de hacer una entrevista a más de mil personas obteniendo resultados en común que avalen su idea.

Ahora bien, los primeros estudios arrojan que casi un 68% de los Bhutaneses no se siente “feliz” teniendo en cuenta los factores anteriores, cosa que denigra las mismas estadísticas.

Para los próximos años se espera que tengan lugar cambios gubernamentales con el fin de potenciar y aumentar la Felicidad Nacional Bruta. No obstante, su política ha dado frutos entre los butaneses, que, pese a su precariedad económica, son, según un estudio de la británica Universidad de Leicester, el octavo pueblo más feliz del mundo por delante de Estados Unidos.

De hecho Bután ha sido el primer país del mundo que prohíbe totalmente la venta de tabaco y donde toda actividad en ese sentido es sancionada. En Bután no está permitido fumar en público en ningún lugar del país. En Bután, todas las personas que sean sorprendidas vendiendo tabaco deben pagar una multa de 225 dólares.

El reino de Bután siempre tuvo un concepto especial de la era moderna. El ingreso de visitantes extranjeros al país no fue autorizado hasta la década de los ‘70. En la actualidad deben pagar 200 dólares por cada día pasado en Bután, obligatoriamente en el marco de viajes organizados y el turismo sigue siendo muy restringido. La televisión llegó hace sólo cinco años a este país rural, cuya economía depende fundamentalmente de la agricultura.

Desde hace varios años, Bután decretaba varios días ‘sin tabaco‘ y las comunidades locales otorgaban medallas a las personas que habían registrado éxitos en el combate contra el tabaquismo. Las medidas radicales contra el tabaquismo fueron apoyadas activamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según la cual el tabaco es la segunda causa de mortalidad en el mundo.

Así mismo en el año 2007 el país comenzó a tener elecciones. La inexperiencia democrática de los butaneses hizo que en abril de 2007 el Gobierno organizara un masivo simulacro electoral en el que los candidatos eran estudiantes de institutos y representaban a partidos ficticios con nombres de dragón y programas imaginarios. Estas elecciones, que contaron con 42 observadores internacionales, son la culminación de una transición “feliz” propugnada por el rey Wangchuck, quien, tras dar su visto bueno a una propuesta de Constitución, abdicó en diciembre de 2006 a favor de su hijo Jigme Khesar.

Es importante destacar que Bután no tuvo teléfono ni moneda hasta 1960 y que Internet y la TV llegaron en 1999.

Tras la formación del nuevo Gobierno, el rey mantendrá su rol como jefe de Estado y, según la Constitución, sólo podrá ser destronado con el voto de al menos dos tercios de la cámara. El ritmo de los cambios ha asustado a parte de los habitantes del país, conocido como el último Shangri-La, que vivió hasta hace poco en un ambiente medieval. Durante su reinado, el rey Wangchuk se embarcó en una rápida modernización que desembocó en la legalización de la televisión e Internet (1999) y, más tarde, de la libertad de prensa, en parte para favorecer la cultura democrática que se estaba promoviendo.

Llena de retos, esta democracia recién nacida comparte sin embargo rasgos de otras más veteranas, como las inevitables anécdotas de la jornada electoral: la más sonada la protagonizó Tshewang Dema, una mujer de 65 años que caminó 600 kilómetros durante catorce días para poder depositar su papeleta: “Me mareo en los coches, y como no quería perder mi voto, caminé“, declaró Dema al rotativo “Bhutan Times“.

Bután cuenta con una población de poco más de 700.000 de habitantes, distribuidos en 47.000 km2 de territorio. La esperanza de vida promedio es de 61 años. Existen 20 médicos cada 100.000 personas, según un estudio de los años 90. Sólo el 58% de la población tiene acceso directo a agua potable.


Actualización de la información:

Jigme Singye Wangchuck, su cuarto rey convirtió el año pasado (2008) a Bután en la democracia más joven del mundo. Este rey, educado en el Reino Unido, vive solo en una cabaña modesta. Cuando la gente se ofreció a construirle un castillo dijo que no, que emplearan el dinero y el tiempo en levantar escuelas y hospitales. Es compasivo, sabio, afirma que lo sacrificaría todo por su pueblo. No sólo eso, estambién un visionario si se tiene en cuenta que acuñó, hace 35 años, un término que hoy, en este escenario del poscomunismo y del poscapitalismo salvaje, constituye el centro de uno de los debates más interesantes que se están produciendo en el pensamiento económico mundial. Un debate al que se han apuntado premios Nobel como Joseph E. Stiglitz o Amartya Sen y líderes occidentales como Nicolas Sarkozy o Gordon Brown.

El 2 de junio de 1974, en su discurso de coronación, Jigme Singye Wangchuck dijo: “La felicidad interior bruta es mucho más importante que el producto interior bruto“. Tenía 18 años y se convertía, tras la repentina muerte de su padre, en el monarca más joven del mundo.

No fue un mero eslogan. Desde aquel día, la filosofía de la felicidad interior bruta (FIB) ha guiado la política de Bután y su modelo de desarrollo. La idea es que el modo de medir el progreso no debe basarse estrictamente en el flujo de dinero. El verdadero desarrollo de una sociedad, defienden, tiene lugar cuando los avances en lo material y en lo espiritual se complementan y se refuerzan uno a otro. Cada paso de una sociedad debe valorarse en función no sólo de su rendimiento económico, sino de si conduce o no a la felicidad.

Dos factores pueden explicar que esta especie de tercera vía de desarrollo se haya llevado a la práctica precisamente aquí, en este aislado reino del Himalaya. Por un lado, está su profunda raigambre en la filosofía budista. Y por otro, el proverbial retraso de Bután en su apertura al mundo. El lama reencarnado Mynak Trulku explica el primer factor: “La felicidad interior bruta se basa en dos principios budistas. Uno es que todas las criaturas vivas persiguen la felicidad. El budismo habla de una felicidad individual. En un plano nacional, corresponde al Gobierno crear un entorno que facilite a los ciudadanos individuales encontrar esa felicidad. El otro es el principio budista del camino intermedio“. Y esto enlaza con el segundo factor, que explica Lyonpo Thinley Gyamtso, ex ministro del Interior y de Educación: “Están los países modernos, y luego está lo que era Bután hasta los años setenta. Medieval, sin carreteras, sin escuelas, con la religión como única guía. Son dos extremos, y la FIB busca el camino intermedio“.

La televisión llegó a Bután en 1999, al mismo tiempo que Internet. Thimpu es hoy la única capital del mundo sin semáforos, y el aeropuerto internacional cuenta con una sola pista. Ese retraso en la modernización ha permitido a Bután, un pequeño país encajado entre los dos Estados más poblados de la Tierra, la India y China, aprender de los errores de otros países vecinos en vías de desarrollo que se han centrado exclusivamente en el progreso económico.

El concepto butanés de la felicidad interior bruta se sostiene sobre cuatro pilares, que deben inspirar cada política del Gobierno. Los pilares son:

* 1. Un desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo.
* 2. La preservación y promoción de la cultura.
* 3. La conservación del medio ambiente.
* 4. El buen gobierno.

Para llevarlo a la práctica, el cuarto rey creó en 2008 una nueva estructura institucional al servicio de esta filosofía, con una comisión nacional de FIB y una serie de comités a nivel local.

Lo que medimos afecta a lo que hacemos. Si nuestros indicadores sólo miden cuánto producimos, nuestras acciones tenderán sólo a producir más. Por eso había que convertir la FIB de una filosofía a un sistema métrico. Y eso es lo que encomendó el cuarto rey al Centro de Estudios Butaneses, que años después ha dado con un índice para medir la felicidad.

La materia prima es un cuestionario que responderán los ciudadanos butaneses cada dos años. La primera encuesta se realizó entre diciembre de 2007 y marzo de 2008. Un total de 950 ciudadanos de todo el país respondieron a un cuestionario con 180 preguntas agrupadas en nueve dimensiones:

* 1. Bienestar psicológico.
* 2. Uso del tiempo.
* 3. Vitalidad de la comunidad.
* 4. Cultura.
* 5. Salud.
* 6. Educación.
* 7. Diversidad medioambiental.
* 8. Nivel de vida.
* 9. Gobierno.

Éstas son algunas preguntas del cuestionario: “Definiría su vida como: a) Muy estresante, b) Algo estresante, c) Nada estresante, d) No lo sé“. “¿Ha perdido mucho sueño por sus preocupaciones?“. “¿Ha percibido cambios en el último año en el diseño arquitectónico de las casas de Bután?“. “¿En su opinión, cómo de independientes son nuestros tribunales?“. “¿En el último mes, con qué frecuencia socializó con sus vecinos?”. “¿Cuenta usted cuentos tradicionales a sus hijos?“.

Una vez procesada la información de las encuestas, se determina en qué medida cada hogar ha alcanzado la suficiencia en cada una de las nueve dimensiones, estableciendo unos valores de corte. A cada indicador en el que un hogar ha alcanzado o superado el valor de corte se le atribuye un cero. Cuando el encuestado no ha llegado al valor de corte en un indicador, se le resta el resultado al valor de corte y se divide la resta por el propio valor de corte. Por ejemplo, si el límite de la pobreza es 8 y el encuestado ha alcanzado 6, el resultado es (8-6) / 8 = 0,25.

Entonces, ¿cómo se determina quién es feliz? Es feliz aquella persona que ha alcanzado el nivel de suficiencia en cada una de las nueve dimensiones (0). ¿Y cómo se determina la felicidad interior bruta? FIB = 1 – (la media del cuadrado de las distancias respecto a los valores de corte).

Ya tenemos, pues, el valor de la felicidad. Pero es sólo eso, un número. El siguiente paso es comparar la FIB de los diferentes distritos. Compararla a lo largo del tiempo. Descomponer el índice por dimensiones, por géneros, por ocupaciones, grupos de edades, etcétera. Y así, la FIB puede utilizarse como un instrumento para orientar políticas.

La determinación por medir la felicidad nacida de aquel discurso de coronación del cuarto rey de Bután puede verse como un caso pintoresco o enternecedoramente naïf desde las potentes economías occidentales. Pero la misma inquietud empieza a ocupar las agendas de influyentes mandatarios y eminencias de la economía a nivel mundial. En febrero de 2008, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, creó la Comisión Internacional para la Medición del Desempeño Económico y el Progreso Social, debido, en palabras de su director, el profesor de la Universidad de Columbia y premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz, “a su insatisfacción, y la de muchos otros, con el estado actual de la información estadística sobre la economía y la sociedad” (EL PAÍS, Negocios, 20 de septiembre de 2009). “El gran interrogante“, proseguía Stiglitz, “implica saber si el PIB ofrece una buena medición de los niveles de vida“. Y los resultados de la comisión, presentados el pasado mes de septiembre, confirmaron las sospechas de Sarkozy: el PIB se utiliza de forma errónea cuando aparece como medida del bienestar. Pero también hay quien advierte de los riesgos de ampliar la variedad de estadísticas económicas, que podría permitir a los Gobiernos agarrarse a unas u otras a su antojo, en detrimento de la objetividad.

Bután no debe ser (ni lo pretende) un ejemplo para otros Estados. Las peculiaridades del país hacen su experiencia inexportable. Bután es una de las economías más pequeñas del mundo, basada en la agricultura (a la que se dedica el 80% de la población), la venta de energía hidráulica a la India y el turismo. Y es un país altamente dependiente de la ayuda externa. La tasa de alfabetización es del 59,5%, y la esperanza de vida, 62,2 años. Probablemente el concepto de FIB les suene a chino a las remotas tribus de pastores nómadas del este, que se visten con pieles de yak, practican una religión animista y ofrecen animales sacrificados a sus dioses en las montañas. Y más aún a los 100.000 ciudadanos de la minoría étnica nepalí que viven en campos de refugiados en Nepal desde principios de los noventa, después de haber sido expulsados de Bután por el Gobierno.

# Pero en 2007 Bután fue la segunda economía que más rápido creció en el mundo. La educación, gratuita y en inglés, llega hoy a casi todos los rincones del país. En un estudio realizado en 2005, el 45% de los butaneses declaró sentirse “muy feliz”, el 52% reportó sentirse ” feliz

” y sólo el 3% dijo no ser feliz. En el Mapamundi de la Felicidad, una investigación dirigida por el profesor Adrian White en la Universidad de Leicester (Reino Unido) en 2006, Bután resultó ser el octavo más feliz de los 178 países estudiados (por detrás de Dinamarca, Suiza, Austria, Islandia, Bahamas, Finlandia y Suecia). Y era el único entre los 10 primeros con un PIB per cápita muy bajo (5.312 dólares en 2008, seis veces menor que el español).

El sol ilumina intensamente la ciudad de Thimpu este sábado por la mañana. La vida transcurre sin prisa. Los puestos del mercado de verduras ofrecen los ricos productos autóctonos. Hay deliciosos chiles rojos y verdes, lustrosas berenjenas, compactas coles, tomates de árbol, decenas de tipos de manzanas y arroz rojo del Himalaya. Hay orquídeas, una de cuyas variedades se come, aportando una textura fibrosa y un sabor amargo a los guisos de chile o de carne. Y hay nuez de areca que, untada con lima y envuelta en hoja de betel, tiñe de rojo los dientes y los escupitajos de los butaneses que la mastican, enganchados a su ligero efecto narcótico. Un sustituto del tabaco, cuya venta está prohibida en el país.

Unos jóvenes celebran un campeonato de tiro con arco, el deporte nacional, y bailan y entonan canciones tradicionales cuando su equipo acierta en la diana colocada a 145 metros de distancia. Otros duermen después de divertirse hasta altas horas de la noche en karaokes y clubes no muy diferentes de los que uno puede encontrar en cualquier pequeña ciudad occidental. Thimpu tiene cierto ambiente urbano, mitigado por el hecho de que, por ley, los edificios deben construirse siguiendo determinadas reglas de la arquitectura tradicional.

La mayoría de la gente, incluso aquí en la ciudad, viste el atuendo tradicional butanés, que la ley impone en determinadas áreas públicas, para reforzar la identidad cultural butanesa (uno de los pilares de la FIB). El de los hombres es un vestido de una sola pieza de tela que llega hasta las rodillas y se ata con un cinturón. Las mujeres llevan un vestido hasta los tobillos. En los actos oficiales, los hombres se ponen una gran bufanda, llamada kabney, cuyo color indica el rango de la persona. Amarillo para el rey, naranja para los ministros y otras selectas autoridades, azul para los parlamentarios, blanco para el pueblo llano.

Lyonpo Sonam Tobgye, el presidente del Poder Judicial, es de los contados butaneses que puede llevar kabney naranja. Y su uniforme particular se completa con una imponente espada que lleva amarrada a la cintura. “La espada es el poder, y la kabney es el honor. Cuando me jubile, la espada se va, pero la kabney se queda”, dice, y suelta una sonora carcajada, sentado en su despacho, presidido (¿lo adivinan?) por una fotografía del cuarto rey de Bután. Fue él quien le encomendó, hace hoy exactamente ocho años, dirigir la comisión que se encargaría de redactar un borrador de Constitución para Bután. Quizá el primer gran paso para convertir Bután en una democracia.

Lo habitual en la historia es que la democracia sea una conquista del pueblo, producto a menudo de sangrientas luchas y revoluciones. Pero en el caso de Bután la democracia llegó por el empeño del cuarto rey, en contra de la voluntad de la mayoría de sus súbditos.

En diciembre de 2005, Jigme Singye Wangchuck anunció que abdicaría a favor de su primogénito y que se celebrarían elecciones. “La democracia no entró de la noche a la mañana“, explica Lyonpo Sonam Tobgye, con la espada asomando por debajo de su kabney naranja. “Fue un proceso largo. Cuando su majestad dijo que había que hacer una Constitución, la idea no fue aceptada en absoluto por el pueblo. No queríamos una Constitución. Estábamos muy a gusto con nuestro pasado. Teníamos desarrollo, seguridad, habíamos progresado. Aun así, su majestad insistió en que era importante que tuviéramos una Constitución. Y el pueblo aceptó sus palabras, porque nos fiamos de él“.

El comité estudió “unas cien” constituciones extranjeras. Después se quedaron con una veintena. Entregaron un borrador después de 10 meses, que se colgó en Internet para que lo vieran los ciudadanos y el mundo exterior. “Recibimos unos 400 comentarios de todo el mundo: intelectuales, universidades, organizaciones de derechos humanos. Estudiamos todo eso, hicimos otro borrador y éste se distribuyó al pueblo“.

Los reyes, padre e hijo, recorrieron entonces todo el país, hasta las aldeas más remotas, y celebraban reuniones en los pueblos para explicar y discutir el borrador de la Constitución. El 18 de julio de 2008 se aprobó una carta magna sin pena de muerte para un país cuyo delito más común es el expolio del patrimonio artístico y cuyo artículo 9.2 establece: “El Estado se esforzará en promover las condiciones que permitan la consecución de la felicidad interior bruta“.

El 24 de marzo de 2008 se celebraron las elecciones parlamentarias. Se presentaron dos partidos y ganó (45 de los 47 escaños) el Partido de la Paz y la Prosperidad del actual primer ministro, Jigmi Thinley. Y hace ahora un año, en noviembre de 2008, Jigme Khesar Namgyel Wangchuck, de 28 años, hijo de Jigme Singye Wangchuck, se convirtió en el quinto rey de Bután, el primer monarca constitucional del país.

La sangre del nuevo rey aúna dos legitimidades. La de su padre, dinastía que reina Bután desde 1907, y la de su madre, que desciende de Ngawang Mamgyal, líder de una escuela de budismo tibetana que en 1616 se exilió en lo que hoy es Bután, a la edad de 23 años, y se convirtió en el primer gobernante del Bután unificado. El territorio se llamaba entonces (todavía hoy lo llaman así muchos butaneses) Druk Yul, o la Tierra del Dragón del Trueno. Y al líder se le otorgó el título de Zhabdrung, o Aquel a Cuyos Pies Uno Se Somete.

Su cuerpo embalsamado se guarda en la torre central del Punakha Dzong, también conocido como Templo de la Felicidad, sede del poder medieval, donde se coronó a los cinco reyes modernos. Una joya de la arquitectura butanesa, que el propio Zhabdrung mandó construir en la intersección de dos veloces ríos, uno macho y otro hembra (eso dicen), en un promontorio con una trompa que desciende hasta el agua. Ya lo advirtió, en el siglo VIII antes de Cristo, Gurú Rinpoche, santo patrón de Bután, que trajo el budismo tántrico a estas montañas: algún día, dijo, en un sitio que parece un elefante muerto, alguien llamado Ngawang levantará un templo. Y si tiene éxito, unificará un país.

El coche avanza por la serpenteante carretera, y uno podría pasarse horas mirando las formas que dibujan las nubes algodonosas contra el azul brillante del cielo y el manto de verde intenso con que los frondosos bosques cubren las imponentes montañas que rodean al valle de Punakha. Quedan pocos días para la recolecta de los campos de arroz, que se siembran en junio, antes del monzón, y que confieren al valle un color tostado en este inicio del otoño.

La marihuana crece libre en las cunetas, pero sólo recientemente han tenido algún problema con su tráfico y cultivo. Tradicionalmente se le daba usos más exóticos. Como recuerda un anciano del lugar, en los internados los críos untaban con marihuana el suelo para que las chinches la comieran, anduvieran más lentas y despistadas, y así fuera más fácil cazarlas.

Bután es una potencia en plantas medicinales. “Los botánicos extranjeros que vienen no dan crédito“, explica Karma Phuntsho, de la Oficina para la Investigación de Plantas Medicinales y Aromáticas. Entre las especies más extrañas está el yagtsa guen bub, o “hierba de verano y gusano de invierno“. Se da a partir de 4.000 metros de altitud y es, al mismo tiempo, animal y vegetal. Un gusano que se hunde bajo la tierra y brota de su cabeza una especie de planta u hongo, cuyo cuerpo se convierte en raíz. Tiene propiedades rejuvenecedoras y afrodisiacas, y en Bangkok se paga a 10.000 dólares el kilo. En el sistema de sanidad butanés, para dolencias leves, los ciudadanos pueden elegir entre la medicina tradicional y la occidental. Y la exportación de plantas medicinales, explica Phuntsho, “tiene un gran potencial para el país“. “Eso sí“, advierte, “siempre que se realice de manera sostenible“.

De momento, la economía de Bután confía en la bravura de sus ríos para generar energía hidráulica (esperan multiplicar por cinco su producción en los próximos años) y en el turismo, una industria que nació en los años setenta. En este terreno se sigue una política, entroncada con la filosofía de la FIB, de “pocos visitantes, pero mucho valor“. El turista debe pagar una tarifa de 220 dólares al día, que incluye alojamiento, comidas, entradas a museos, desplazamientos interiores y guía. Se trata de mantener un volumen rentable pero moderado, y evitar catástrofes ecológicas, estéticas y sociales como la que el turismo masivo ha provocado en el vecino Nepal.

Y así hasta que el país sea autosuficiente y deje de depender de la ayuda externa. “Hacemos un buen uso de las ayudas. Apenas hay corrupción, y a los donantes les gusta asociarse a la idea de la FIB. Pero habrá un momento en que la ONU considere que podemos valernos por nosotros mismos“, explica el ex ministro Lyonpo Thinley Gyamtso. “Somos un país pequeño y queremos hacer las cosas así. No queremos enseñar nada al mundo. Hacemos lo que creemos que es mejor para nosotros. Y si el mundo cree que hay algo que aprender, son más que bienvenidos”.

Fuentes: BBC, Wikipedia, y Publico.es, El Pais

martes, diciembre 01, 2009

Suiza asegura la paz



La polémica por los minaretes.

En España se escandalizan los mismos que piden quitar los crucifijos en las escuelas

Una Europa dubitativa, relativista e ignorante flaquea ante los minaretes

Los cristianos son perseguidos en decenas de países de Oriente Medio


La polémica por los minaretes.

Walter Wobmann, diputado del Partido del Pueblo Suizo y presidente del comité por la abolición de los minaretes.

Los guardianes de la Alianza de Civilizaciones ya han puesto el grito en el cielo al acusar a Suiza de agudizar con su veto a los minaretes la xenofobia, el terrorismo islámico, el auge de la extrema derecha, el encaje del islam, los límites de la democracia... Pocos saben que bajo el Imperio Otomano la poca tolerancia que había hacia los cristianos imponía que las iglesias y capillas se construyeran cavando un foso para que nunca superaran en altura a las mezquitas circundantes.

La iniciativa de prohibir los minaretes de las mezquitas en Suiza como forma de luchar contra la supuesta islamización del país, votada en un referendo popular, ha sido aprobada por el 57,7 de los votantes y por la mayoría de los cantones.

Llama la atención que en España, donde proliferan quienes promueven la retirada de los crucifijos en las escuelas y rara es la semana en la que un ciudadano no demande a la catedral de la esquina exigiendo que cese el toque de campanas porque perturba su sueño, se encandalicen los progres de lo que han votado los suizos sobre los minaretes musulmanes.

Ignacio Camacho reflexiona en artículo en ABC titulado "Minaretes" sobre las fobias y los miedos que esta decisión ha generado:

  • La Europa de las libertades se construyó desde el respeto y el humanismo integrador, y ese universo de refinamiento intelectual y ético no parece compatible con arrebatos de fobia.
  • El avance de la Eurabia de Oriana Fallaci es una palmaria amenaza para la civilización liberal, pero resulta moralmente dudoso combatirla mediante sacudidas de rabia colectiva, aunque se expresen en el cauce ordenado de las reglas electorales.
  • Sin olvidar que el objetivo de esos ímpetus sociales pueden ser hoy los musulmanes como ayer fueron los judíos... y mucho antes los cristianos.

Otro que pone el dedo en la llaga es Hermann Tertsch en su artículo de ABC "Minaretes frente a casa". Tertsch está perfectamente de acuerdo con la decisión tomada por el pueblo suizo en referéndum, que prohíbe la construcción de minaretes en las mezquitas en su país.

  • Supongo que a muchos les parece abominable. Ya sé que ahora saldrán nuestros Aliados de Civilizaciones diciendo que los suizos -y por supuesto yo- somos unos fachas o Torquemadas siniestros. O judionazis, que es otro insulto de moda, por grotesco que resulte y que yo ya he disfrutado en esta España que tanto cultiva el odio y la revancha.
  • Hoy esa mínima tolerancia otomana no existe en casi ningún país que formó parte de ese último gran califato en Oriente Medio. Los cristianos son perseguidos en decenas de países, forzados a emigrar y asediados continuamente. En los países que financian y exportan a sus clérigos a Occidente, Paquistán o Arabia Saudí, por ejemplo, resulta prácticamente imposible celebrar una misa siquiera en privado.


Lo de proponer construir una pequeña iglesia sería una afrenta que pagarían muy caro sus impulsores. Aquí es diferente. En Colonia, en Alemania, los musulmanes pretenden hacer una mezquita mayor que la catedral. Y muy cerca. Nadie piense que es por necesidad de estar más cerca de Dios. Eso se puede hacer en casa o en una mezquita que nadie les impide construir, ni en Suiza ni en ningún país europeo. Se trata del poder.

miércoles, noviembre 25, 2009

Religión y derechos humanos

La libertad religiosa, una amenaza para las libertades y derechos individuales

24/11/09 | por Redacción | Sección: Sociopolítica

por Javier Fisac Seco

Historiador, periodista, creador artístico, caricaturista político…

Siendo la libertad un poder solamente individual: el poder que cada individuo tiene para gobernarse, darse derechos y defenderlos, buscar su propia felicidad y sus placeres, pensar por sí mismo y tomar sus propias decisiones, la idea de dios, en consecuencia, y la misión de las religiones y sus castas dirigentes, es la negación de la libertad. Resulta paradójico, desde la perspectiva de la libertad individual que se ha ido formando ideológicamente, dotando de contenidos humanos e individuales y conquistando en diferentes tiempos históricos y en diferentes países en lucha contra la opresión de los poderes autoritarios y monoteístas, que se presentaban en formas de gobiernos totalitarios, teocráticos, monárquicos y dictatoriales, que ahora, los mismos que gobernaron durante siglos y siguen gobernando en los países teocráticos o dictatoriales, e imponiendo en sus centros educativos en sociedades democráticas una ideología fundamentada en valores antidemocráticos e inconstitucionales, reivindiquen como un derecho para sí, para su institución clerical-corporativa y por tanto enemiga del individuo: la libertad religiosa.

Es la expresión de una nueva ofensiva conservadora, que podemos calificar de fundamentalista, porque amenaza los valores de las constituciones democráticas, contenidos, también, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que fue rechazada y por eso no fue firmada por la Iglesia Católica como no lo ha sido todavía por los países musulmanes.

Que un derecho que sólo es y sólo puede ser individual, la libertad religiosa, derecho recogido en las constituciones y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos como una libre opción de cada individuo por la que puede o no optar cuando sea mayor de edad, sea reivindicado para sí por una organización supra-individual, la corporación clerical católica, no sólo puede ser interpretado como una burla, otra más, de los derechos individuales, sino que es una contradicción tan grave porque es incompatible con los derechos individuales. Incompatible con la libertad individual.

Aún así, el derecho individual a la libertad religiosa está de más entre los demás derechos porque existiendo los derechos a la libertad de opinión y el de la libertad de expresión el ejercicio de éstos ya contiene el de libertad religiosa que no debería estar explicitado. Primero porque es una reminiscencia de la moral monoteísta y de la derecha y en segundo lugar porque la libertad religiosa sólo puede ejercerse a partir de la mayoría de edad y no como un poder religioso, conservador y familiar para imponer a los menores una determinada creencia.

De manera que, en nombre de este derecho no sólo se incumplen todos los demás, sino que en aplicación del mismo se va creando un caparazón ideológico y moral en los niños que les acaba obstruyendo el desarrollo de su potencial capacidad para ejercer los demás derechos. Porque sometidos a la influencia religiosa van desarrollando un carácter autoritario, patriarcal, antifeminista y homófobo que afecta por igual a los chicos que a las chicas. De ahí la paradoja de que miles de mujeres justifiquen su explotación y dominio por el macho.

Si la Iglesia Católica acatara los valores individuales, lo podría hacer de dos sencillas maneras, claro que entonces tendría que autodisolverse porque carecería de razón de ser. En primer lugar, lo primero que tendría que aceptar es que la libertad religiosa es un derecho de cada individuo y que éste es el único que puede decidir si quiere o no quiere creer en algún dios; en segundo lugar tendría que rechazar sus valores porque son la negación de los derechos individuales, de la libertad y de las formas democráticas y populares de gobierno.

Desde sus orígenes la Iglesia católica, y por extensión todas las religiones monoteístas, incluidas las demás iglesias cristianas, han gobernado junto con los poderes dominantes. Los mismos que sometían a los explotados. Han legitimado la explotación del poderoso y la han racionalizado con un sistema de valores que, en nombre de la libertad religiosa, no en nombre de la libertad individual, justifica la explotación como un hecho natural y sin especial importancia porque lo importante no es lo que vivimos sino lo que nos ocurrirá cuando muramos. Porque lo que da sentido último a nuestras vidas no es vivir la vida, nuestra propia vida como única realidad civil y personal, sino vivir la vida preparándonos durante toda ella para la muerte.

No existe mayor fantasía, mayor farsa y mayor desprecio por el ser humano que transformar su vida en un calvario gracias al cual encontrará sentido último a su vida: la muerte. Vivir para morir. El éxtasis del sadomasoquismo. Que se desarrolla en unos valores conocidos como votos: de castidad, de obediencia y de pobreza y que se alcanzan en su más alto grado en la santificación después de ser vírgenes y mártires. Toda una vida de sufrimiento, toda una vida sin conocer el placer sexual, toda una vida de obediencia al superior, toda una vida de exaltación de la pobreza o estado de explotación por la clase dominante hasta alcanzar el éxtasis de la felicidad: la muerte.

Y todo esto, y algo más que ahora desarrollaré, es lo que reivindican cuando en nombre de una concepción de la libertad contra los individuos, la libertad contra la felicidad, la libertad contra la independencia y autonomía personal, la libertad contra los derechos fundamentales del individuo, “su libertad”, reclaman para sí, sin sentido de la vergüenza histórica ni del ridículo, los antiguos amos de la humanidad, las religiones monoteístas: la libertad religiosa. Una libertad que es incompatible con los derechos individuales: con la libertad humana.

Pero esto no sólo resulta indignante por ofensivo a nuestro sistema de valores democráticos sino irritante cuando no reaccionamos frente a la brutalidad de un sistema de valores religiosos que no tienen más finalidad que destruir al individuo como sujeto de derechos privándole de su voluntad, de su capacidad para pensar y decidir por sí mismo mediante el adoctrinamiento al que hemos sido, la especie humana lo ha padecido durante siglos, sometidos. Es irritante que nos parezca “normal” que unas personas con unos valores como la castidad, la obediencia y la pobreza eduquen a las generaciones desde niños hasta la muerte.

Pero cómo puede dejarse la educación de los niños y jóvenes en manos de unas personas que renuncian al placer sexual para perfeccionar su alma, viviendo eternamente reprimidos y amargados/as. Pero cómo puede dejarse la educación de niños y jóvenes en manos de personas que hacen de la obediencia, la renuncia a tener opinión y voluntad propia, de la renuncia a la formación en el espíritu crítico, de la renuncia a fortalecer la formación y personalidad individual, un valor de sumisión irracional al superior. Pero cómo puede dejarse la educación de niños y jóvenes en manos de unas personas que ensalzan la pobreza como estado de perfección porque purifican su alma, que es lo mismo que bendecir la situación de explotación del hombre por los poderosos porque cada cual debe aceptar y someterse a la realidad en la que le ha tocado vivir para que haya paz. La paz de los opresores, claro. Esta es la libertad religiosa: la libertad que se concede a una corporación para acabar con las libertades individuales. La libertad de la ideología totalitaria.

La religión monoteísta es una ideología totalitaria que tiene como finalidad el control de masas al servicio del poder de clase mediante una moral cuyos valores se fundamentan en la negación de la libertad de cada individuo. Que es una ideología totalitaria es fácil de demostrar porque lo dicen sus propios documentos y su concepción teórica del origen del poder. Todo poder viene de dios por lo tanto se rechaza el sufragio universal y las formas democráticas de gobierno. Esto fue así antes de las democracias asamblearias en Grecia y Roma, durante toda la Edad Media y Antiguo Régimen y tras el sobresalto de la Revolución francesa se reencontró y reafirmó en los regímenes totalitarios y las dictaduras militares del siglo XX. Con la orientación ideológica que dieron todos los papas a esta concepción totalitaria de la sociedad y del poder.

Y que siguen dando hasta hoy día por dos sencillas razones: porque no han elaborado ni aprobado, y por lo tanto no han hecho público, ningún documento en el que reconozcan su ideología totalitaria, renuncien a ella y acepten las libertades democráticas y los derechos individuales y al individuo como sujeto de derechos y como fundamento básico y de origen de la sociedad; y porque aún conservan los “diez mandamientos” como fuente de ley de origen divino.

“Mandamientos” que no reconocen ningún derecho a los individuos, sino deberes, dos tipos de deberes; los deberes para con dios y los deberes para con la Iglesia. Lo mismo ocurre con todos los libros sagrados y con los documentos religiosos, incluidas todas las encíclicas, en los que nunca jamás encontraremos una proclamación de derechos individuales. Esto sería tan absurdo para cualquier dios monoteísta como que Franco o Hitler hubieran reconocido derechos a los individuos, porque hubieran reconocido la negación de sus propios valores. La religión monoteísta, la Iglesia Católica, es coherentemente totalitaria, por eso no puede admitir en sus textos ni en sus libros sagrados que existen individuos y que, encima, tengan derechos. Y este sistema de valores totalitarios: castidad, obediencia y pobreza hasta alcanzar la virginidad en el martirio es el que imponen a los niños y jóvenes en los centros educativos que caen bajo sus garras y nos vienen imponiendo en nombre de “su libertad religiosa”. Porque la imposición es el mecanismo de difusión de su dogma y nunca la convicción en libertad. Y para eso quieren la “libertad religiosa” para imponernos su sistema de valores. Un sistema que nos priva de derechos individuales y nos arranca nuestra voluntad porque gracias a él pretenden seguir imponiendo “su voluntad” que no otra cosa es “su libertad religiosa”.

¿No resulta paradójico, irritante e idiotizante que nos parezca la cosa más “normal” del mundo que para alcanzar “el sentido último de la vida”, un sentido que sólo tiene sentido hablando en términos religiosos y por tanto inhumanos, tengamos que compartir unos valores religiosos que son autoritarios, patriarcales, antifeministas y homófobos? ¿Nos parece normal que a los niños y jóvenes se les eduque en estos valores por personas que practican valores tan inhumanos como los votos de castidad, obediencia y pobreza? Y entonces la Constitución y los Derechos Humanos qué pintan aquí.

¿Podemos compartir unos valores que reducen a la mujer a la función de madre-asexuada para que no deje de parir hijos a fin de difundir el poder del clero por la vía del crecimiento demográfico? Niños deliciosos que luego ellos y ellas se encargarán de idiotizar privándoles de voluntad propia gracias a “su libertad” religiosa. ¿Podemos compartir unos valores que presentan el placer sexual como una condena divina y encima sentir sentimiento de culpa por disfrutar con nuestro propio cuerpo y de vergüenza por tener cuerpo y encima disfrutar con él? ¿Podemos compartir unos valores que utilizan la represión sexual para privarnos de nuestra propia voluntad imponiéndonos una voluntad religiosa-clerical que decida por nosotros qué podemos o no podemos hacer con nuestra propia felicidad y nuestro propio placer? Pues para todo esto y mucho más quieren ellos: una aristocracia rancia y clerical tener el privilegio en exclusiva detener “una libertad religiosa”, “su libertad”: una libertad corporativa enemiga desde hace siglos de los derechos individuales. Y entonces la Constitución y los Derechos Humanos qué pintan aquí.

Unos valores que están en contra del matrimonio civil, en contra del divorcio, en contra del aborto, en contra de las relaciones sexuales a cualquier edad, en contra de la homosexualidad, en contra de los anticonceptivos, en contra de la píldora del día después, en contra de la libertad de opinión, en contra de la mujer que no sea madre-asexuada-objeto; en contra de la felicidad; en contra de la separación de la Iglesia y el Estado; en contra de una enseñanza laica, científica, racionalista, humanista e ilustrada… ¡En fin! En contra de que sea cada individuo el que tome sus propias decisiones en un marco de legalidad civil. Y con estos contra-valores antidemocráticos se dedican a la enseñanza, adoctrinando a niños y jóvenes hasta conseguir neurotizarlos. Pero ¿no tenemos ya valores democráticos?

Existen dos sistemas, dos ideologías, dos morales fundamentados en sistemas de valores y de conductas diferentes, antagónicos: la ideología totalitaria de origen monoteísta y la ideología ilustrada de origen humano. La primera ha negado siempre la existencia del individuo como sujeto de derechos y fundamento de la sociedad; en su lugar el fundamento de la sociedad es la familia, la corporación y el municipio; ha negado que el poder tenga un origen humano afirmando que no hay más poder que el que tiene un origen divino; ha reducido a la mujer a la función de madre-asexuada y ha prohibido el placer; la otra moral es la que desde la Ilustración y la Revolución francesa ha afirmado la existencia de individuos y de sus derechos; ha proclamado que el placer es un derecho que debe ser perseguido sin vergüenza ni sentimiento de culpa y que los seres humanos tenemos derecho a la felicidad sin tener que esperar a la muerte, una fantasía brutalmente inhumana, en cuyo nombre pretenden los monoteísmos, y la Iglesia Católica dominarnos para mayor gloria de dios y de ellos. Que son una y la misma cosa. Para acabar con esta moral ilustrada porque si no ésta terminará poniendo fin a la brutalidad monoteísta, estas religiones, la católica en concreto, piden tener libertad. Una institución que es antidemocrática porque es teocrática en su funcionamiento y organización interna y cuyos valores y código de conducta son antidemocráticos, ¿para qué quiere la libertad?

Una iglesia, la Católica, que ha negado toda libertad imponiendo su monopolio de valores asociada al fascismo, asociada al nazismo, asociada al salazarismo, asociada a las monarquías absolutistas, asociada al pinochetismo, asociada al franquismo…etc., tiene la arrogante desvergüenza de exigir “una libertad en exclusiva y especial” para sí, para ella poder seguir imponiendo sus valores con los que minan los fundamentos sobre los que se sostienen los sistemas políticos democráticos: las libertades individuales y los derechos humanos. ¿Nos damos cuenta de que con ese privilegio les abriremos la brecha por la que los gobiernos españoles y nacionalistas acabarán siendo dirigidos desde el Vaticano?

Y entonces la Constitución y los Derechos Humanos qué pintan aquí. ¿Contemplaremos indiferentes la avalancha de la ofensiva contrarrevolucionaria del fundamentalismo religioso hasta quedar idiotizados, enmudecidos y privados de placer o llegará un momento en el que nos movilicemos para defender lo que ahora tenemos: los derechos individuales?

Bien, y si ya somos libres, a cuento de qué esta corporación clerical pide libertad, una libertad especial para ellos. ¿No estarán confundiendo libertad con privilegios?, pero entonces la igualdad de todos ante la ley quiebra en su fundamento democrático, anti-aristocrático y antiautoritario y se restauraría una especie de sociedad privilegiada. Nuestros derechos serían anulados por los derechos de la libertad religiosa. Lo que no pudieron conseguir ni el nazismo ni el franquismo ni tan si quiera los Austrias ¿lo conseguirá la Iglesia Católica con su libertad religiosa, renaciendo así de las cenizas de esos totalitarismos? ¿No es hora de movilizarse?

viernes, noviembre 20, 2009

Fue una batalla contra el centralismo

Un poco de historia: El aislamiento de Santa Cruz

Llega a mis manos un libro publicado en Argentina en el año 1935: "Historia de Santa Cruz de la Sierra", por Enrique de Gandía

Comparto con ustedes un pasaje muy interesante de nuestra historia:

Los kilómetros construidos por la Bolivian Railway Company fueron mil ochocientos y en ellos se gastaron los dos millones de libras entregados por Chile y los cuatro millones de libras que la compañía constructora había depositado como capital. Además, Bolivia hipotecó los ferrocarriles en otros cuatro millones de libras a compañías norteamericanas. Por estos motivos fué materialmente imposible construir el ferrocarril de Cochabamba a Santa Cruz.

Sin embargo, los cruceños no perdieron la esperanza de construir el tan anhelado ferrocarril. Para ello se presentaren leyes destinadas a aumentar los impuestos a las industrias cruceñas y con ellos hacer un fondo, intocable por gobierno, que sirviera de base para reunir los diez millones de libras que se necesitaban para la construcción del ferrocarril.


Desde el año 1917 al 1921 Santa Cruz de la Sierra pagó impuestos hasta la suma de doce millones de pesos bolivianos, o sea, un millón de libras; pero cuando se pensó disponer de ese dinero para gestionar un empréstito y emprender la construcción del ferrocarril, se descubrió que el gobierno boliviano había invertido esos fondos intocables en otros destinos y que sólo se prometía a Santa Cruz la construcción de una carretera que la uniese a Cochabamba.

Estos hechos dieron origen en Santa Cruz a la llamada semana roja.

El día 25 de mayo de 1921 hubo en Santo Cruz una manifestación pública de protesta que se repitió el 29 con mayor efervescencia; pero los sucesos más graves tuvieron lugar los días 5 y 6 de junio en que hubo nuevas manifestaciones de estudiantes y se censuró duramente, en el mismo Concejo Municipal, la política desarrollada por el gobierno. El concejal suplente, Doctor Carmelo Ortíz Taborga, propuso “que en vista de que los representantes cruceños no han tenido el valor necesario para rechazar las ofensas inferidas a Santa Cruz, el H.. Concejo, a nombre del pueblo, les retira su confianza y les pide su renuncia”.


Aprobada y apoyada en parte la moción del Concejal Ortíz Taborga, el pueblo desfiló por las calles en manifestación y echó a vuelo las campanas de las iglesias. El revuelo de las campanas alarmó al prefecto, quien ordenó dispersar la multitud a balazos. El 7 de junio hubo nuevas huelgas estudiantiles, que fueron duramente reprimidas. Por fin el Concejo Municipal, reunido en pleno, presentó al prefecto, para que lo transmitiera telegráficamente al gobierno de Bolivia, el pliego de conclusiones aprobadas por los concejales. Eran estas: Derogatoria de la ley de la carretera; mantenimiento de la ley del ferrocarril; devolución de los fondos malversados; depósito seguro de los mismos en un Banco; convocatoria inmediata a propuestos, y solicitar la renuncia del Rector de la Universidad de Santa Cruz.


En conclusión, todos los ferrocarriles construidos por el estado Boliviano jamás llegaron a Santa Cruz y además los centralistas nos deben dinero...

domingo, noviembre 15, 2009

El poder y la autonomía

El artículo de Rocha muestra:

La impunidad con la que el centralismo manipuló la voluntad del pueblo boliviano en su angurria de poder.

El oportunismo de la nueva clase gubernamental, la que antepone los intereses personales a los intereses del país.

La ausencia de moral en el accionar político del centralismo

El afán por el poder ilimitado es el fundamento de la dictadura.

[Aula Libre]

SI A LA AUTONOMIA PACEÑA

Omar Rocha Rojo

El 6 de diciembre se definirá el futuro autonómico del Departamento de La Paz y los paceños de forma clara, militante y patriótica nos pronunciaremos en las urnas con un SI CONTUNDENTE, a este efecto nos permitimos compartir algunos comentarios y posiciones respecto a dicho proceso.

Verdad Histórica

A propósito de aportar al desarme de las posiciones radicales y violentas de opositores y oficialistas que hicieron del proceso autonómico su bandera para la confrontación y la polarización, poniendo en riesgo el verdadero sentido de la AUTONOMIA, debemos dejar claramente establecida la verdad histórica del surgimiento de esta propuesta ciudadana. Nace como necesidad de legitimar y democratizar las Prefecturas Departamentales hace aproximadamente unos 20 años atrás. Es en el proceso del Dialogo 2000 que los bolivianos y bolivianas imponemos en el debate público que esta instancia de Gobierno a la que denominamos EL NIVEL INTERMEDIO ENTRE ESTADO CENTRAL Y NIVEL MUNICIPAL debe democratizarse eligiendo a los Prefectos y Consejeros Departamentales de forma directa, por cuanto las autoridades designadas a dedo por el Poder Político Central como son las Prefecturas, Sub Prefecturas y Corregimientos, atentaban permanentemente la autonomía municipal, ejecutaban desequilibradamente las competencias municipales y estaban socavando la democracia local. En ese orden alguna gente recoge la idea de Autonomía del modelo autonómico español y lo plantea en su Departamento para identificarlo como tal al proceso de democratización del nivel intermedio. Aquí incluso no hemos tenido la capacidad de imaginar nuestro propio modelo como ocurrió con el municipal, por ej. Estatuto Autonómico y Cartas Orgánicas son fieles copias del modelo español antes señalado; en consecuencia el proceso autonómico es patrimonio de todos los ciudadanos y ciudadanas y no pertenece a ningún político o caudillo en particular.

Los Anti - autonomistas

El Departamento de La Paz NO ES UNA AUTONOMIA DEPARTAMENTAL en la actualidad, por que sencillamente la influencia de los ANTIAUTONOMISTAS se impuso en el referéndum del 2 de Julio del año 2006, ellos tienen nombre y apellido Gobierno – partido oficialista y Movimiento Sin Miedo – MSM. El resultado electoral sobre la Autonomía Paceña fue 71.5 % NO y SI 29.5 %.

La posición anti autonómica del oficialismo era comprensible, nunca estuvieron de acuerdo, pero además los Gobiernos de corte autoritario, son centralistas, no aceptan transferir el poder a los niveles locales, su filosofía es el dominio y control total del poder. Pero el caso del MSM la situación era totalmente diferente, ellos siendo beneficiarios políticos del municipio autónomo de La Paz, le dieron la espalda a la autonomía paceña, fieles a su doble discurso e inmoralidad política, para preservar sus privilegios de aliados del oficialismo rechazaron este proyecto y manifestaron en las urnas su sentimiento anti autonómico diciéndole NO al mismo.

Hoy la realidad es diferente, LOS ANTIAUTONOMISTAS DEL MAS Y DEL MSM se convirtieron. Por cálculos políticos y no por principios toman las banderas del proceso autonómico paceño, pero al final su credibilidad es cero sobre el tema, más aun cuando en el discurso le dicen si y en la práctica, como es de conocimiento público tienen un proyecto de Ley Marco de Autonomías y Descentralización que es totalmente leonino y atentatorio a los principios y valores de las autonomías.

El desafío de los paceños

En esta etapa pre autonómica, nuestro desafío es impedir que los anti autonomistas se apropien de un proceso con el que nunca estuvieron de acuerdo. Somos los ciudadanos y ciudadanas quienes debemos tomar el liderazgo de la autonomía paceña y para ello es necesario manifestarnos públicamente nuestro SI A LA AUTONOMIA PACEÑA, convocar a todos a sumarse al proceso autonómico del departamento, agendar ya en el escenario electoral nuestra posición autonómica diferenciándonos de forma expresa y nítida de la posición e hipocresía del Gobierno y sus aliados.

Una vez que logremos imponer con el Voto en las urnas la autonomía paceña, debemos organizarnos en todos los niveles de la sociedad paceña e iniciar la elaboración de nuestro ESTATUTO AUTONOMICO, que garantice la inclusión de todos y sea producto de una amplia, democrática y abierta participación ciudadana.

POR ESO DEBEMOS DECIR FUERTE Y CLARO EL 6 DE DICIEMBRE: SI A LA AUTONOMIA PACEÑA.

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jueves, noviembre 05, 2009

Federalismo: Solución para Bolivia

Federalismo: un valor sagrado

Federalismo
Pie de foto: Federalismo (swissinfo.ch)

Suiza es un Estado federal y estructurado según el modelo federalista. En este caso, el término federalismo significa que los cantones, en calidad de Estados miembros, disponen de una amplia autonomía.

Desde la creación de Suiza como Estado federal en 1848, el federalismo ha sido siempre uno de los principios básicos de la política estatal y se halla sólidamente anclado en la Constitución.

En Suiza es difícil compartir recuerdos escolares con personas que hayan crecido en un cantón diferente. En un lugar se hablará de 'gimnasio', en otro de 'liceo'. Varía el nombre de las titulaciones, la numeración de los años escolares y hasta la duración de las diferentes etapas de la escuela.

Suiza, Estado federal, cuenta con tantos sistemas escolares como cantones, es decir, 26. A pesar de que se lleva a cabo un constante esfuerzo de armonización, cada cantón se organiza a su voluntad. El sector escolar es sólo un ejemplo que muestra hasta qué punto los cantones (y también los ayuntamientos) gozan de un alto grado de autonomía.

También en el terreno político varían las denominaciones de las instituciones. Por ejemplo, lo que en el cantón de Berna se llama 'Regierunsrat' (gobierno) en Friburgo se denomina 'Staatsrat'.

Gran autonomía

El principio fundamental del federalismo consiste en que los cantones y los ayuntamientos deleguen al nivel superior – el Estado federal- sólo aquellas tareas que no puedan asumir ellos mismos. Por eso Suiza cuenta, por ejemplo, con 26 sistemas de procedimiento penal.

Sin embargo, los problemas originados por este sistema se han convertido, en estos últimos años, en uno de los temas políticos de mayor relevancia. Los adversarios del federalismo critican el "Kantönligeist", es decir, el espíritu de pequeño cantón. Por otro lado, los cantones velan celosamente por sus libertades y prerrogativas. El federalismo es un valor sagrado difícilmente atacable.

La antítesis del Estado central

La palabra federalismo viene del latín "foedus", que remite al concepto de alianza o contrato. Pero es un concepto sin definición fija y unívoca. Puede significar muchas cosas diferentes, como principio de organización del Estado, estilo de acción política o incluso programa político.

Sin embargo, en el lenguaje corriente el federalismo remite principalmente al principio de organización del Estado. Además de Suiza, en Europa hay otros países con constitución federal, como Alemania, Austria y Rusia. Otros son estados centralizados o unificados.

En este caso, los componentes territoriales del Estado son a menudo relegados al papel de meras circunscripciones administrativas, sujetas a las órdenes que emanan del poder central. En comparación con los miembros de un Estado federal, disponen de una autonomía mucho más limitada. Ejemplos europeos típicos de este género de organización son Francia, Italia y Suecia.

El resultado de una guerra civil

El federalismo, en cuanto que principio básico de organización política, se halla perfectamente reflejado en la Constitución suiza. El artículo 3 de la ley fundamental del Estado indica que "los cantones son soberanos mientras su soberanía no venga limitada por la Constitución federal y ejercen todos los derechos, salvo los delegados a la Confederación".

El término federalismo no figura, sin embargo, en ningún artículo de la Constitución. Desde un punto de vista histórico, el federalismo helvético es fruto de las tensiones entre los cantones más liberales, partidarios de una mayor centralización, y de los cantones católico-conservadores, que defendían la autonomía cantonal.

Aquellas tensiones culminaron con la guerra civil de 1847 (Sonderbund) y desembocaron un año después en la creación del Estado federal. La Constitución aprobada en 1848 consiguió equilibrar la voluntad centralizadora de unos y el empeño federalista de los otros. Ese equilibrio es el que garantiza la autonomía e independencia de los cantones.

Reparto de competencias

Pero en ningún caso debe considerarse el federalismo como algo inmutable. Aunque el principio básico permanezca intocable, el reparto de competencias entre Confederación y cantones es objeto permanente de debate. De este modo, las cuestiones relacionadas con el federalismo son un tema recurrente en la vida política suiza.

"Desde la revisión parcial de la Constitución federal en 1874 –escribe el historiador Christian Sonderegger en la publicación "Aktuelle Schweiz"- se observa una constante erosión de la soberanía cantonal". "Hoy –continua el autor- el federalismo se encuentra en peligro y los cantones se ven convertidos, cada vez con más frecuencia, en meros órganos de ejecución de las decisiones tomadas por la Confederación".

Otro tema de debate relacionado con el federalismo tiene que ver con los límites cantorales y la integridad territorial de los cantones. Hasta hoy los suizos se han manifestado siempre contrarios a cualquier tipo de fusión cantonal (la unificación de los cantones de Ginebra y Vaud fue claramente rechazada en votación popular).

Sin embargo, un nivel más bajo, a escala municipal las fusiones están a la orden del día. Queda aún por determinar si esas fusiones comportan obligatoriamente una pérdida de autonomía.

swissinfo

jueves, octubre 22, 2009

Antihumanismo

China, una potencia económica sin democracia

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El país ha pasado de la represión absoluta a un periodo de avances y retrocesos

Pekín, Sept. 25 (EFE).─ A pesar del milagro económico de China, el país avanza con dificultad bajo el Partido Comunista Chino (PCCh) hacia un Estado que proteja los derechos humanos, eliminados por el sistema totalitario de Mao Zedong en 1949.

La tercera potencia económica lidera la lista de violaciones de derechos humanos en penas de muerte, censura, religión, asociación o etnias -a la altura de países como Irán, Corea del Norte o Birmania, según Amnistía Internacional.

No obstante, China ha pasado de la represión total entre 1949 y 1978, al periodo actual de avances y retrocesos.

En el primer periodo el "Estado socialista" era el garante de los "derechos", mientras las garantías individuales se consideraban una "libertad burguesa", señala Nicholas Bequelin, investigador de la ONG 'Human Rights Watch' (HRW).

Algunos autores se esfuerzan por señalar avances bajo el maoísmo -derechos laborales y de la mujer-, aunque la mayoría, como Andrew Nathan, profesor de la Universidad de Columbia (EE. UU.), coincide en que Mao fue un dictador que creó "gran sufrimiento".

La Gran Hambruna (1959-61), el Movimiento Anti-Derechista (1957-60) y la Revolución Cultural (1966-76) fueron "periodos oscuros marcados por políticas desastrosas que causaron la muerte y persecución de decenas de millones de personas", explica Sharon Hom, directora de la ONG 'Human Rights in China' en Hong Kong.

"Mao eliminó el Derecho en 1953", recuerda la diputada Wu Qing, de 71 años, una de las voces prodemocráticas más firmes ...

[ El Mundo. España ]

martes, octubre 20, 2009

El Humanismo Superior es la esperanza.

domingo 30 de noviembre de 2008

Y sin embargo hay esperanza

1 de Noviembre 2008 El diario cumple un año

Hoy hace un año empecé con mi diario, que se publica regularmente en PULSO.
Intenté seguir las cuatro crisis mundiales. Miremos cómo se han desarrollado esas crisis:

- La crisis financiera. Esta crisis se ha desarrollado virulentamente
hasta ser una crisis económica global. Para el año 2009 se prevé un recesión
mundial. Además el problema del enorme déficit presupuestario de EE.UU. se
está agravando. Igualmente el nuevo rol del Euro y la posición de China en
el mundo económico no se ha definido todavía, así que la crisis económica va
demorar todavía años (Por lo menos hasta el 2012).
- La crisis energética. Al momento el precio del petróleo ha bajado
significativamente. Sin embargo la crisis energética, sigue su curso. La
producción del petróleo está bajando. No se nota esto en el precio, por la
crisis económica. Pero tan pronto empiece la recuperación, el precio se va
disparar otra vez. Y estaremos ante la situación de que tengamos que
compartir menos petróleo entre más consumidores. La crisis energética va
seguir en la agenda durante varias generaciones.
- La crisis alimentaria. Esta crisis va de la mano con la crisis
energética, por una parte, porque gran parte de la producción de alimentos
depende del diesel, y por otra parte los agro combustibles están compitiendo
por la tierra cultivable. Así igualmente como la crisis energética esta
crisis va estar en la agenda de las próximas generaciones.
- La crisis de medio ambiente. No se habla de esta crisis, porque las
otras crisis están más apremiantes. Sin embargo sus causas - principalmente
las emisiones de gases invernaderos ­ no se están eliminando.
En resumen: Las crisis mundiales, y con ellas una crisis social de
proporciones nunca vista, se agrandan. Como lo señalado hace un año, la
solución consiste en aprender a estar contentos consumiendo menos. Tenemos
que superar el mito de que el dinero hace la felicidad. Tenemos que lograr
que el status social se defina por valores y no por riqueza material.
Tenemos que construir una sociedad que reemplaze la competitividad por la
solidaridad. Una tarea gigantesca, pero no veo cómo la humanidad pueda
sobrevivir sin este cambio profundo.
¡Y hay esperanza! La crisis económica ha intensificado la reflexión sobre
cómo debería ser el sistema económico del futuro. Y principalmente se ha
pensado sobre la codicia y la voracidad como impulso de la economía. La
codicia como la conocemos al momento es capaz de arriesgar la supervivencia
del 30% de las especies, por más ganacias, y acepta producir basura atómica,
que será dañina durante 100.000 años, y esto solamente para resolver el
problema energético de nuestra generación. Se debe eliminar la codicia como
un componente del crecimiento y reemplazarla con otros como bienestar
social, democracia, justicia y también por otros valores como belleza y
verdad. Con cada día que dura la crisis, se profundizan estos pensamientos.

3 de Noviembre 2008 Felicidad compartida es doble felicidad

Stefen Post es el director del ³Instituto del estudio sobre amor ilimitado²,
un instituto del Case Western Medical School in Cleveland. Los fondos
multimillonarios de este instituto han sido donados por el filántropo John
Templeton. Ahora se publicaron los primeros resultados de más de 50 estudios
encargados por el instituto. Y los resultados no son ninguna novedad. En
principio dicen que la felicidad llega al regalar algo como tiempo, energía,
atención o dinero a los demás.
Más concreto:
- El que se compromete en un trabajo voluntario en la vecindad, en un
club deportivo o en una institución que ayuda al próximo, tiene mucho menos
depresiones y mucho menos riesgo de suicidio.
- Barrios en los cuales hay mucha actividad de ayuda mutua muestran
una tasa de criminalidad significativamente menor que barrios comparables
sin esta actividad.
- Si uno se preocupa de los problemas de otros, sus propios problemas
se empequeñecen.
- Si una persona ayuda regularmente a otros, su cuerpo emite
endorfinas, que actúan como calmantes, tranquilizantes y disuelven los
miedos.
- Si pacientes con SIDA ayudan a otros pacientes, aunque sea solamente
escucharles, su propio sistema inmunológico se fortalece.
- Y finalmente ­ tampoco es gran sorpresa -, las personas que son
activas en grupos de ayuda viven más tiempo.
¿Qué falta para empezar a ser feliz, si son tan sencillas las cosas? Falta
reflexionar sobre estos temas, darse un empuje, apagar el televisor y poner
manos a la obra.

11 de Noviembre 2008 Propuesta para una política poblacional

Crecimiento de la población mundial:
Por año 81.267.634 Personas
por mes 6.772.303 Personas
por semana 1.562.839 Personas
por día 222.651 Personas
por hora 9.277 Personas
por minuto 155 Personas
por segundo 2,6 Personas

Eso corresponde a una tasa de crecimiento de 1.188% anualmente.

Aunque en los últimos años se ha desacelerado el crecimiento poblacional, es
impresionante que anualmente aumenta al doble de la población actual de
Argentina o nueve veces la población de Bolivia. Para todas esas nuevas
personas se necesita alimento, ropa, vivienda e infraestructura. Y eso
significa una sobrecarga para el sistema ecológico mundial.

Bolivia igualmente ha disminuido el crecimiento, pero sigue pr encima del
crecimiento del mundo: Es 1.383% anual.

Las cifras son los siguientes:
Por año 127897 Personas
por mes 10658 Personas
por semana 2460 Personas
por día 350 Personas
por hora 15 Personas

Igual como para el mundo es difícil para Bolivia un crecimiento tan rápido.
350 personas más por día, esto significa una tarea gigantesca para la
sociedad, sobre todo tomando en cuenta el grado de pobreza de la población.

Sería adecuado un política de población llamada 1-2-3

Eso significa que las parejas en la ciudad deberían tener solo un hijo. En
el campo el número promedio de hijos debería ser dos y en los pueblos
indígenas en minoría el número de hijos no debería superar a tres.
Muchas personas dirán que Bolivia está subpoblada. Pero no se trata del
crecimiento en sí. Lo que importa es la velocidad de crecimiento. Con la
política de población 1-2-3 el crecimiento seguirá durante muchas décadas,
puesto que la población es muy joven. Si la población estaría estancándose
se podría cambiar esta política.
Además cuenta también que no sabemos, cómo se va desarrollar la situación
mundial respecto a la energía, el medio ambiente y la seguridad alimentaria.
Mejor sería reducir la velocidad del crecimiento, en vez de tener problemas
insuperables en el futuro.
Ver http://humanismochane.blogspot.com